¿Se acuerdan de cómo celebrábamos los cumpleaños antes? No me refiero a los festejos ni a las tortas, sino a esos saludos que llegaban al corazón. En una época sin redes sociales ni recordatorios automáticos, que alguien se acordara de tu día era un verdadero gesto de cariño. Con suerte, tu mejor amiga o amigo te llamaba. Y si la vida te sonreía un poco más, hasta te escribía una tarjeta. Sí, una simple hoja de cuaderno doblada, con un dibujo y un mensaje a mano. Pero más allá del papel, lo que quedaba era la intención: esa pausa que alguien se tomaba para decirte “estoy pensando en ti”.
Todavía conservo algunas de esas tarjetas. Las tengo guardadas en una caja, como pequeños tesoros de papel. Hace poco abrí esa caja. Los minutos se me pasaron volando. Leí dedicatorias que ya había olvidado, otras que me hicieron sonreír al instante. Pero lo que más me emocionó fue recordar las voces detrás de esas palabras. Las palabras eran como escucharlos de nuevo: esa voz que decía “que tengas un feliz cumpleaños”, “que se cumplan todos tus deseos” o un simple “con cariño”.
Hoy, en cambio, los saludos nos llegan por WhatsApp, por historias de Instagram, con emojis y stickers. Uno revisa el muro, el chat, el grupo. Pero cuando de repente alguien te llama… es un ¡woooow! que se siente como un abrazo. Actualmente, una llamada o videollamada es como esa tarjeta de antes: sin adornos, pero llena de presencia.
Claro que el mensaje en el grupo se agradece, sobre todo cuando te saluda gente que apenas conoces. Que se tomen un minuto tiene su valor. Pero para la familia, para los amigos… el mejor regalo sigue siendo un “aló”. Un ratito para conversar, para reír, para sentirnos cerca, aunque estemos lejos.
Y entonces me pregunto: ¿Podemos traer algo de todo eso al presente, sin negar lo digital, pero dándole un nuevo significado? ¿Podemos seguir llamándonos, aunque sea de vez en cuando, aunque sea breve, y tomarnos un tiempo para estar presentes? Quizás no necesitamos volver atrás, pero sí recordar que, a veces, la forma más simple de saludar sigue siendo la más significativa.
Como buena datalover, este articulo va acompañado de “Datos” para los que quieran leer en qué países y cuántos millones de tarjetas aún se escriben, especialmente en Navidad, les dejo un link con datos interesantes